Análisis
Lorenzo Bravo

Análisis de Tokyo Dark Remembrance

Tokyo Dark, es un «urban horror» en 2D con un tono «Noir», estética anime «seinen» y mecánicas «point&click». Fue originalmente desarrollado por Cherrymochi para Windows y MacOS, y publicado por Square Enix el 7 de septiembre de 2017. Tokyo Dark Remembrance ha sido completamente desarrollado desde cero por Mebius para Nintendo Switch y PlayStation 4.

Acción y Aventuras
loliole84

Análisis de Pig Eat Ball

Pelotas y más pelotas de tenis Hoy analizamos Pig Eat Ball una propuesta muy loca que nos llega desde la desarrolladora Mommy´s Best Games. Fundada en 2007 por Nathan Fouts,

Análisis
loliole84

Análisis de Secret Neighbor

¡El vecino regresa por Halloween! Todos los 31 de octubre son terroríficos, las ciudades se llenan de brujas, fantasmas, demonios y de más seres del averno. En El Torito Indie

Acción y Aventuras
byvima

Análisis de Blasphemous

Blasphemous, a Dios rogando y con el mazo dando En 2017 salió en kickstarter un juego español con un estilo propio como en pocas ocasiones hemos visto. Era Blasphemous, un

Acción y Aventuras
byvima

Análisis de Void Bastards

En el espacio todo puede matarte, incluso tu mismo Blue Manchu y Jon Chey De la mano del estudio Blue Manchu, llegó en mayo de este año, el juego Void

Análisis
loliole84

Análisis de Petoons Party

Un juego para toda la familia Hoy en El Torito indie analizamos un título para todos y cada uno de los integrantes de la familia. Desde los más pequeños hasta

Análisis
Lorenzo Bravo

[Análisis] Megaquarium

El «tycoon» de peces y acuarios llega a consolas Tim Wicksteed y su estudio Megaquarium ha sido desarrollado por el estudio inglés Twice Circled. Un estudio con base en Bristol,

Acción y Deportes
santisouto

Análisis Fight’n Rage

Analisis de Fight’n Rage, un beat’em up de corte retro, que recicla y mejora los clásicos juegos de peleas de los años 90

Análisis
santisouto

[Análisis] Yuppie Psycho

Analisis de Yuppie Psycho, el segundo trabajo de la desarrolladora independiente Baroque Decay, que ya nos trajo en su día el fantástico Conde Lucanor.